Los códigos de barras genéticos han cobrado cada vez mayor importancia en la investigación biológica y actualmente se están llevando a cabo, en distintas partes del mundo, proyectos de relevancia internacional a través de la implementación de esta tecnología.
Desde hace diez años, destacados investigadores se han reunido en la Conferencia Internacional de Códigos de Barras de la Vida con la intención de compartir logros alcanzados, sus avances y conocimientos, así como para reflexionar sobre las implicaciones socioeconómicas de la labor científica llevada a cabo a través de los códigos de barras genéticos.
En 2015 más de 500 investigadores provenientes de distintas naciones asistieron a la 6ta Conferencia Internacional de Códigos de Barras de la Vida, llevada a cabo del 18 al 21 de agosto en la Universidad de Guelph, en Canadá; lugar donde labora el Dr. Paul Hebert, quien es nada más y nada menos, el científico que ideó los códigos de barras genéticos en el año de 2003.
En dicho evento participaron varios de los científicos, tanto mexicanos como extranjeros, que actualmente están llevando a cabo el proyecto Códigos de Barras de la Vida Silvestre (BWP por sus siglas en inglés).
A continuación compartimos con ustedes algunas de las reflexiones más importantes sobre la relevancia que tienen los códigos de barras genéticos como herramienta de investigación y conservación de la vida silvestre, presentadas en la Conferencia de 2015 por algunos de los científicos, con la esperanza de divulgar la utilidad de esta tecnología que es aún poco conocida por los no especialistas.
Extractos de algunas de las palabras de Paul Hebert, 6ta Conferencia Internacional de Códigos de Barras de la Vida, 2015
Necesitamos la biodiversidad para respirar aire limpio, para beber agua potable, para nuestra supervivencia; nuestra economía y bienestar también dependen de la biodiversidad. Desafortunadamente, muchas personas aún piensan que la pérdida de biodiversidad no es un problema urgente.
Es reconocido que actualmente estamos viviendo una sexta extinción masiva de especies; hace 650 000 siglos que no ocurría una extinción masiva en el planeta, y eso está ocurriendo de nuevo.
No podemos sentarnos a ver cómo ocurren las cosas: necesitamos tomar acción, tenemos la obligación de proteger la vida de nuestro planeta. Necesitamos que se invierta en la conservación de la biodiversidad para generar lo que puede denominarse como sustentabilidad planetaria; para lograr esto, necesitamos tomar en cuenta distintos factores y uno de ellos es, precisamente, la conservación de la biodiversidad.
Para garantizar la salud humana necesitamos ecosistemas sanos; sin embargo, la biodiversidad es aún poco conocida: no sabemos cuántas especies habitan el planeta y, constantemente, son descubiertas nuevas especies en el mundo.
Acelerar el trabajo de investigación sobre la biodiversidad es importante; necesitamos conocer mejor la biodiversidad para facilitar el trabajo a los tomadores de decisiones. Por ejemplo, el problema de las especies invasoras y de tráfico ilegal de especies (incluyendo la tala ilegal) está creciendo a nivel internacional; estos son problemas complejos de afrontar y de monitorear, especialmente en los países tropicales, pues es allí donde se encuentra la mayor parte de la diversidad de especies del planeta.
Para lograr conservar la biodiversidad, necesitamos más atención de los gobiernos y del sector privado, de las academias, y no sólo de agencias de financiamiento científico; debemos analizar más alternativas que permitan financiar proyectos de investigación.
La pérdida de especies es una pérdida irreversible y muchas de ellas desaparecen incluso antes de haber sido estudiadas por el ser humano.
Aún no tenemos claro cuál es el número de especies que habitan la Tierra… ¿Cómo lograr resolver esta tarea? Se estima que en la Tierra habitan 8.7M de especies, y que tan sólo 1.7M han sido descritas. Al mismo tiempo, se estima que se necesitarán $250 mil millones de dólares para describir 5 millones de especies; sin embargo, no suele invertirse tanto en proyectos científicos –por ejemplo, el desarrollo del telescopio Hubble costó $10 mil millones de dólares–.
Para conocer la biodiversidad de la Tierra debemos implementar nuevos métodos e instrumentos de investigación, y desarrollar nuevas formas de conocer la biodiversidad. Necesitamos trabajar hacia la automatización tanto en el conteo de especies que permita agilizar estudios comparativos, como en la asignación de categorías taxonómicas.
Ya tenemos nuevas tecnologías de secuenciación que están avanzando a pasos agigantados; por ejemplo, estamos viendo el aumento de los secuenciadores automatizados de ADN, y la idea de asociar a una especie a un código de barras genético que permita su identificación. Ahora, gracias a los códigos de barras genéticos no necesitamos llevar a cabo el costoso proceso de leer genomas enteros; por ello, los códigos de barras genéticos harán posible la generación de la biblioteca de la vida que permita en el futuro obtener un mayor conocimiento sobre la biodiversidad. No sólo colectaremos secuencias de ADN; también colectaremos organismos, y cada secuencia será asociada a un organismo, pues no es suficiente con leer secuencias. ¿Qué vamos a hacer con esas secuencias?
Conferencia de Paul Hebert en inglés, comienza en el minuto 50:41.
La idea es contar con una biblioteca de la vida que contenga la información de los organismos más importantes del planeta; para los científicos que estudian la biodiversidad no será sólo una lista de especies: significará tener la posibilidad de ir a cualquier parte del planeta y "leer" esas especies. No podremos leer esos libros hoy, pero podremos guardarlos y estudiarlos en el futuro.
Desde la última década, iBOL ha traído mucha información científica de utilidad, pero este es sólo el inicio; es sólo la base de un programa de investigación mucho más amplio en el que podremos pensar: hacer real el inventario de especies, hacer posible el rastreo de las especies del planeta.
Somos una especie curiosa; el conocimiento es lo que motiva al ser humano, y la pérdida de especies significa también una pérdida irremplazable de conocimiento que estamos perdiendo la oportunidad de estudiar.
Los códigos de barras genéticos como herramienta para combatir el tráfico ilegal de especies
El Proyecto Códigos de Barras de la Vida Silvestre (BWP por sus siglas en inglés) fue presentado en la 6ta Conferencia Internacional de Códigos de Barras. En dicho evento, el Dr. David Schindel (Coordinador a nivel internacional del proyecto), recalcó que uno de los objetivos del proyecto consiste en demostrar la utilidad de los Códigos de barras genéticos en la investigación y persecución del tráfico ilegal de especies protegidas, y explicó las características más importantes del proyecto a los asistentes, incluyendo los logros obtenidos por cada uno de los países participantes.
En la Conferencia, Michael Trizna describió la forma en que opera el software diseñado para generar la biblioteca de referencia del proyecto BWP y la importancia de permitir que toda la información sea rastreable para tener la posibilidad de reproducir el procedimiento de generación de cada uno de los códigos de barras genéticos en el futuro, para fines científicos y legales, así como para implementar procedimientos de cadena de custodia que te permitan saber en todo momento dónde estuvo una evidencia de crimen, etc.
En el evento también estuvieron presentes varios científicos mexicanos participantes en el proyecto BWP, incluyendo la Dra. Virginia León Règagnon (Instituto de Biología de la UNAM), quien ha coordinado las actividades del equipo mexicano, compuesto por científicos del IBUNAM, CIBNOR y ECOSUR. La Dra. Patricia Cortés Calva (Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste S.C. ) y el Dr. Manuel Elías Gutiérrez (El Colegio de la Frontera Sur–Unidad Chetumal), representantes de los nodos CIBNOR y ECOSUR respectivamente, también acudieron a la 6ta Conferencia Internacional de Códigos de Barras de la Vida.
Cabe mencionar que México ha obtenido grandes resultados en el proyecto BWP; como ejemplo de ello podemos mencionar el hecho de que el equipo mexicano fue el primer país en pasar a la tercera fase del proyecto. Contra viento y marea, los científicos mexicanos han continuado con sus labores de laboratorio y de búsqueda de muestras. En este proceso ha sido importante el apoyo de instituciones y de especialistas que han colaborado con la obtención de muestras de tejido de especies mexicanas participantes, especialmente de aquellas que son muy difíciles de hallar en su hábitat natural.
¡Felicitamos al equipo mexicano por su gran esfuerzo y a tod@ l@s especialistas que han colaborado con la obtención de muestras de tejido!
Fuentes
Material video documental y audios generados por María G. Velarde Aguilar para uso interno del proyecto.
Fotografías
Fotodocumentación de la 6ta Conferencia: María G. Velarde Aguilar.
Galería fotográfica actividades BWPM:
1, 4–6, 8–10. Sofía de Teresa.
2–3. Angélica Najar Pacheco.
7. Natasha de Vere.
El tráfico ilegal de vida silvestre produce la sobreexplotación* de las especies, actualmente reconocida como la segunda causa de extinción a nivel mundial. Con la esperanza de contribuir con la protección de algunas especies amenazadas, el proyecto internacional Códigos de Barras de la Vida Silvestre (Barcode of Wildlife Project en inglés), está creando códigos de barras genéticos que podrían ayudar en a facilitar la detección del comercio ilícito de especies protegidas. A continuación, también podrás conocer algunas de las especies mexicanas que están participando en este proyecto. *Sobreexplotación: ocurre cuando más individuos que aquellos que pueden reproducirse en vida silvestre son extraídos de su hábitat natural, ya sea a través de la sobrepesca, sobrecolecta, etc. Esto conduce a la disminución del crecimiento de las poblaciones, y puede ocasionar la extinción de las especies.
Fotografías
1. Cícada. Stickpen, Dominio Público
2. Anfbio. Miguel Ángel Sicilia Manzo, CONABIO. Banco de imágenes de CONABIO.
3. Camaleón. Marius CONJEAUD CC BY SA
4. Conífera. Scott Zona CC BY
5. Coral formador de arrecifes. Paige Gill (NOAA), Dominio Público.
6. Cactus. Anne Reeves CC BY ND 2.0
7. Tiburón.
CCICIMAR/CONABIO. Banco de imágenes de CONABIO.
8. Mamífero. Patricia Cortés Calva (BWPM).
9. Reptil. Matías Domínguez Laso, CONABIO, Banco de Imágenes de CONABIO.
10. Mero. Brett Seymour, Dominio Público.
11. Ave. Don Faulkner CC BY-SA 2.0
Los mamíferos son importantes para el ser humano y la naturaleza
Los mamíferos son el grupo de vertebrados más conocido del planeta y, entre otras cosas, se distinguen de otros animales porque las hembras tienen unas glándulas mamarias con las que alimentan a sus crías. Gracias a su capacidad de desplazamiento y a su habilidad para mantener constante la temperatura de su cuerpo a pesar de los cambios en el exterior, estos organismos han logrado diseminarse en diversos hábitats, incluyendo terrestres, aéreos y acuáticos (CONABIO s.f.). La única porción de la Tierra donde no habita ninguna especie de mamífero es la Antártida(IUCN h., s.f.).
Los mamíferos son fundamentales para mantener el equilibrio de los ecosistemas, pues cumplen en la naturaleza con una gran cantidad de funciones (IUCN f., s.f.). Por ejemplo, algunos de ellos como el bisonte (Bison bison) son herbívoros y, al alimentarse y desplazarse, ayudan a dispersar las semillas de diversas especies de plantas (M. G. Velarde a., s.f.). Aquellos que son cazadores como el jaguar controlan las poblaciones de especies como los pecaríes y los tejones que podrían llegar a convertirse en plagas (M. G. Velarde b., s.f.); otros como los murciélagos frutales son polinizadores de plantas (IUCN c., 2015), etc.
Además de que diversas especies de mamíferos son una fuente importante de alimento para el ser humano, estos organismos son fundamentales para mantener el equilibrio de los ecosistemas. A su vez, los ecosistemas sanos son indispensables para nosotros, pues nos permiten tener acceso al agua potable, al oxígeno que requerimos para gozar de buena salud, etc. (IUCN e., s.f.; IUCN f., s.f.). De esta manera, las extinciones de mamíferos ponen en riesgo no sólo a muchas otras especies del planeta, sino también, afectan a las comunidades humanas.
Las extinciones de mamíferos en el planeta Tierra
Al menos un cuarto de las especies de mamíferos del mundo están amenazadas (IUCN b., 2015; IUCN g., s.f.) de acuerdo con la principal fuente de información científica sobre el estado de conservación de las especies vegetales y animales del planeta: la Lista Roja de las Especies Amenazadas de la UICN –Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, IUCN por sus siglas en inglés– (Ceballos et al., 2015:4).
En 2008, la Lista Roja de la UICN consideraba que el 22% de los mamíferos de la Tierra estaban en riesgo (IUCN g., s.f.), y en el año de 2014 la UICN estipuló que las mejores estimaciones sobre las extinciones de mamíferos arrojadas por estudios científicos plantean la cifra mínima del 22%, y una cifra máxima del 37% para estos organismos (IUCN b., 2015).
De acuerdo con la información disponible, en los últimos 200 años la tasa de extinción se ha incrementado en forma radical, y este fenómeno coincide con el desarrollo de la sociedad industrial (G. Ceballos et al., 2015:3).
¿Cuáles son las regiones con mayor índice de extinciones de mamíferos en el mundo?
La información arrojada por la lista roja de la UICN en el año de 2008, muestra que la mitad de los países 20 países con más especies amenazadas están en Asia (ejemplo de ello son India, China y Malasia), y las regiones donde fue hallado el mayor índice de especies de mamíferos amenazadas del planeta son islas ubicadas en el Océano Índico; dentro de esas islas destacan la República de Mauricio, Reunión y la República de las Seychelles(IUCN g., s.f.).
A nivel de país, Indonesia y México representan las naciones con mayor cantidad de especies amenazadas de mamíferos en el mundo (IUCN g., s.f.).
¿Cuáles son las principales amenazas para los mamíferos a nivel global?
Las principales amenazas para los mamíferos a nivel global son la pérdida y degradación de su hábitat, así como la sobreexplotación por actividades como la cacería (IUCN g., s.f.; R. Monastersky, 2014).
Los mamíferos y su conservación
De acuerdo con la información científica disponible, las poblaciones de mamíferos pueden recuperarse a través de la implementación de labores de conservación (IUCN d., 2008).
Sin embargo, los proyectos de conservación suelen recibir financiamiento por un lapso mucho menor al que requieren mantenerse en operación para mostrar resultados objetivos (Pool J.R., 2015). Por otro lado, en 2014, la UICN estipuló que en la actualidad estamos perdiendo muchas más especies de las que conservamos en el planeta (IUCN a., 2015).
Además de los planes de conservación orientados a la recuperación de especies específicas, el establecimiento de áreas naturales protegidas permite contribuir con la conservación de la vida silvestre.
Es importante que los ciudadanos estemos conscientes no sólo de la existencia de lo que los científicos han denominado crisis de la biodiversidad, sino también, de que hay posibles soluciones que están siendo ideadas por los expertos y así podamos apoyar estas medidas.
CONABIO. Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. (s.f.). Biodiversidad Mexicana, Mamíferos. Consulta: 30–09–2015.
G. Ceballos, P. R. Ehrlich, A. D. Barnosky, A. García, R. M. Pringle, T. M. Palmer,
Accelerated modern human–induced species losses: Entering the sixth mass extinction. Sci.
Adv. 1, e1400253 (2015). Texto disponible en:
http://advances.sciencemag.org/content/1/5/e1400253.full
R. Monastersky. Species are disappearing quickly — but researchers are struggling to assess how bad the problem is. Nature, doi:10.1038/516158ª (2014). Texto disponible en:
http://www.nature.com/news/biodiversity-life-a-status-report-1.16523
La Lista Roja de las Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), incluye ahora 77,340 especies evaluadas, y cerca de una tercera parte de ellas se encuentra en alguna categoría de riesgo; lo que significa que sus poblaciones están decreciendo.
A pesar de que la implementación de proyectos de conservación ha mostrado resultados exitosos en distintas partes del mundo, y de que las poblaciones de diversas especies se están recuperando gradualmente gracias a esta clase de esfuerzos, de acuerdo con la UICN, en el planeta se están extinguiendo más especies que aquellas que conservamos.
Dos ejemplos exitosos de proyectos de conservación son el Lobo Fino de Guadalupe (Arctocephalus townsendi) y el Lince Ibérico (Lynx pardinus):
El Lince Ibérico (Lynx pardinus)
Esta especie estuvo al borde de la extinción y por cerca de 60 años sus poblaciones entraron en un proceso de declinación; afortunadamente, con la ayuda de intensos esfuerzos de conservación, sus poblaciones lograron crecer de 52 individuos maduros en 2002 a 156 en 2012.
El lince ibérico habita dos regiones del sureste de España, y en una región del suroeste de Portugal, donde podemos encontrar una población reintroducida.
Lobo Fino de Guadalupe (Arctocephalus townsendi)
En dos ocasiones diferentes se creyó que estos organismos se habían extinto (una vez a finales del SXIX, y otra en 1920). Afortunadamente, el Lobo Fino de Guadalupe se está recuperando gracias a diversas acciones de conservación, como la protección de su hábitat. Las poblaciones de esta especie han pasado de entre 200 y 500 individuos en 1950 a 20,000 en 2010; sin embargo, se piensa que anteriormente sus poblaciones llegaron a contar con cerca de 200,000 individuos.
Recomendaciones
Conoce especies de distintas partes del mundo y familiarízate con su estado de conservación mientras contemplas bellas fotografías dando click sobre esta imagen:
El tráfico de especies forma parte de la segunda causa más importante de extinción de especies y daño de poblaciones silvestres en México: la sobreexplotación.[1]
Los créditos de las imágenes se especifican al final del documento y en los subtítulos de las galerías.
Las especies que se encuentran en alguna categoría de riesgo –en peligro de extinción, amenazadas, sujetas a protección especial, etc.–, están protegidas por leyes nacionales e internacionales que regulan su explotación y comercialización, con el objetivo de fomentar su aprovechamiento sustentable y así evitar su posible extinción. El comercio ilegal de especies consiste en la violación a estas leyes; se da al margen de planes adecuados de aprovechamiento de estos organismos, y por ello, favorece que sean extraídos de su hábitat más individuos de los que pueden sobrevivir y reproducirse en la naturaleza; es decir, la sobreexplotación de poblaciones silvestres.[2][3][4]
Además, el comercio ilegal de especies protegidas puede ocasionar extinciones a través de diversos factores como la introducción de especies invasoras, la captura incidental, la propagación de enfermedades[5] capaces de infectar a otros organismos e incluso a los seres humanos, etc., y que se suman a la sobreexplotación.[6][7]Ver más.
La pérdida de biodiversidad daña los ecosistemas que todos necesitamos para vivir
Es fundamental comprender que la salud y bienestar de las comunidades humanas también son puestas en riesgo por el tráfico ilegal de vida silvestre, pues la extinción de especies y disminución de poblaciones silvestres pueden generar daños irreparables[8] en los ecosistemas de los que dependemos para vivir, al igual que sucede con el resto de las actividades*antropogénicas que dañan la naturaleza, y que representan hoy en día las principales causas de extinción.
No cabe la menor duda de que la problemática del tráfico de vida silvestre y la conservación de las especies es de gran relevancia para todos: el agua que bebemos, el oxígeno que respiramos, los alimentos que necesitamos para subsistir, gran parte de los medicamentos[9] que consumimos tanto en las ciudades como en las zonas rurales, etc., dependen de la existencia de ecosistemas sanos[10][11] y estos pueden resultar dañados a causa de la pérdida de biodiversidad[12] generada por el comercio ilegal de vida silvestre y otros factores* que afectan de manera conjunta las poblaciones de organismos silvestres.
* La destrucción del hábitat, la sobreexplotación –legal e ilegal–, el cambio climático, la contaminación, etc., constituyen las principales amenazas para la conservación de las especies del planeta en la actualidad. Estos factores son inducidos por una gran diversidad de actividades humanas, y amenazan en conjunto la conservación de las especies que habitan el planeta.[13][14]
Sólo haciendo un uso razonable de los recursos naturales podremos ofrecer una buena calidad de vida a las generaciones actuales y futuras, y por ello tenemos la responsabilidad de evitar que sigan aumentando las amenazas para la conservación de las especies y los ecosistemas.[15][16]
Algunos datos relevantes sobre el tráfico de especies en México
Desgraciadamente, los datos de la PROFEPA sobre aseguramientos de ejemplares silvestres traficados sugieren que el comercio ilegal de especies mexicanas es muy elevado[17] y, al mismo tiempo, se sabe que las especies protegidas que habitan en nuestro país se comercian ilegalmente a nivel nacional e internacional[18][19]. Expertos e instituciones especializadas señalan que bandas del crimen organizado trafican la vida silvestre en México[20] y otras partes del mundo cada vez con mayor frecuencia[21].
Además, de acuerdo con la INTERPOL, México juega un papel importante como ruta de transporte de especies traficadas ilegalmente desde Sudamérica hacia el norte del Continente Americano[22]. Esto es relevante para nuestra biodiversidad porque el transporte, extracción y comercio –tanto legal como ilegal– de especies al interior del territorio nacional, puede favorecer que especies invasoras capaces de alterar el equilibrio ecológico de los ecosistemas sean introducidas al país.
[23][24]
En México existen ya 2,606 especies de plantas y animales catalogadas en alguna categoría de riesgo –amenazadas, en peligro de extinción, sujetas a protección especial, y probablemente extintas–[25]. Los datos de la CONABIO muestran que México está atravesando por una crisis ambiental, y por tanto debemos realizar cuanto antes los esfuerzos necesarios para conservar nuestra biodiversidad.[26]
Todos los seres humanos merecemos el acceso a una buena calidad de vida y esto sólo será posible si evitamos la destrucción de las especies y los ecosistemas.
Recomendaciones
Si deseas saber un poco más sobre cómo el desarrollo de una economía sustentable podría ayudar a conservar la biodiversidad en México , da click aquí.
Si deseas saber qué recomendaciones han planteado los expertos a nivel mundial en relación a la necesidad de desarrollar una economía sustentable visita:
[1]
CONABIO, Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, Quinto Informe Nacional de México ante el Convenio sobre la Diversidad Biológica, CONABIO, México, 2014, pp. 50.
[2]
Zamorano de Haro, P. La flora y fauna silvestres en México y su regulación, Procuraduría Agraria, México, 2009, pp. 160–161.
[3]
Diario Oficial, NORMA Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010, Protección ambiental - Especies nativas de México de flora y fauna silvestres - Categorías de riesgo y especificaciones para su inclusión, exclusión o cambio-Lista de especies en riesgo, México, 30 de diciembre 2010, pp. 1.
[4]
CITES, Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, What is CITES?, en , s/f, (Consulta, 29 Mayo de 2015).
[6]
WWF, World Wide Fund for Nature, Unsustainable and illegal wildlife trade, en <http://wwf.panda.org/about_our_earth/species/problems/illegal_trade/>, s/f, (Consulta, 29 Mayo de 2015).
[7]
TRAFFIC, The Wildlife Trade Monitoring Network, Wildlife trade: what is it?, en <http://www.traffic.org/trade/>, s/f, (Consulta: 19 de Junio de 2014).
[9] Barthlott W., et al., // Beattie A. J., (Coord.), New Products and Industries from Biodiversity, cap. 10, en: Ecosystems and Human Well-being vol. I: Current State and Trends, Millennium Ecosystem Assessment, Estados Unidos, 2005, pp. 273, 276.
[13]
IUCN, International Union for Conservation of Nature, About biodiversity, en <https://portals.iucn.org/library/efiles/html/Red%20List%202004/completed/section6.html>, s/f, (Consulta, 29 Mayo de 2015).
[15] Secretaría de la CDB, 2010, pp. 10–11, 13. (Ver cita 10).
[16] ONU, La Organización de las Naciones Unidas, En el Día Internacional de la Biodiversidad, Ban Ki-moon resalta su importancia para erradicar la pobreza, en <http://www.un.org/spanish/News/story.asp?NewsID=32412#.VWzjQGR_NBf>, 22 de mayo, 2015, (Consulta, 29 Mayo de 2015).
[19]
Secretariado de la CCA, Commission for Environmental Cooperation of North America, North American Wildlife Enforcement Group. 2005. Illegal Trade in Wildlife, A North American Perspective. CEC, Canadá, pp. 8–9.
[20]
Alvarado-Martínez I. Delincuencia organizada ambiental
en México, una nueva manifestación
criminal del tráfico de especies, Revista Criminalidad, Vol. 54, nº1, Colombia, Bogotá, 2012, pp. 283.
[21]
Nelleman C., et al., The environmental crime crisis, threats to sustainable development from illegal exploitaition and trade in wildlife and forest resources, UNEP, INTERPOL, Noruega, 2014, pp.7–8, 10, 13, 17–18.
[22]
Nelleman C., et al., 2014, pp. 16. (Ver cita 21).
[23]
Sarukhán J., et al., 2012, pp. 53. (Ver cita 17).
[24]
Comité Asesor Nacional sobre Especies Invasoras, Estrategia nacional sobre especies invasoras en México, prevención, control y erradicación, CONABIO, SEMARNAT, México, 2010. pp.12.
[26]
Sarukhán J., et al., 2012, pp. pp. 11, 24, 63. (Ver cita 17).
Fotografías
1. Galería I: Jerzy Rzedowski Rotter, CONABIO. Banco de Imágenes de CONABIO.
2. Galería II: 1. Alejandro Boneta, 2. Laura Rojas Paredes, 3. Alejandro Boneta, 4. Diana Kennedy. CONABIO. Banco de Imágenes de CONABIO: las imágenes pueden utilizarse libremente, sin fines lucrativos y en la resolución actual. Solamente es necesario dar crédito al autor de la imagen y a la CONABIO. El uso con fines de lucro y/o en alta resolución requiere de la autorización de la CONABIO ya que están protegidas por la Ley Federal del Derecho de Autor.
3. Faigl.ladislav, dominio público.
México D.F. 21 de Mayo, 2015. Tan sólo se conocen siete especies de tortugas marinas en el planeta; se piensa que todas ellas descienden de un mismo grupo que hace millones de años se separó del resto de las tortugas, y del cual actualmente podemos encontrar dos familias sobrevivientes: Cheloniidae y Dermochelyidae (IUCN MTSG e, s/f).
La tortuga laúd(Dermochelys coriacea) es la única especie que pertenece a la familia Dermochelyidae y, entre otras cosas, se distingue de las demás tortugas de mar por carecer de un caparazón duro y su enorme tamaño. Sorprendentemente, a pesar de que los reptiles suelen ser de sangre fría y no pueden mantener una temperatura corporal independiente del entorno, gracias a modificaciones en su ritmo sanguíneo, estos organismos tienen la capacidad de mantener estable la temperatura de su cuerpo aunque existan variaciones de temperatura en el medio donde se encuentran (CONABIO c, s/f // IUCN MTSG c, s/f).
El resto de las tortugas marinas pertenecen a la familia Cheloniidae, y se caracterizan por tener un duro caparazón (IUCN MTSG e, s/f).
Las tortugas marinas suelen habitar las principales cuencas oceánicas de las regiones tropicales y subtropicales. Sin embargo, se sabe que algunas tortugas de mar han llegado a aventurarse en las heladas aguas del Ártico(IUCN MTSG e, s/f).
Las distintas especies de tortugas marinas y su estado de conservación
De acuerdo con la Lista Roja de las Especies de la IUCN, seis de las siete especies marinas conocidas en el mundo se encuentran en alguna categoría de riesgo –de las seis especies en riesgo, dos están críticamente amenazadas (CR), dos han sido clasificadas como amenazadas (EN), y dos se han incluido en la categoría de vulnerables (VU)–.
Actualmente, las siete especies de tortugas marinas que habitan en la Tierra son protegidas por el Apéndice I de CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres), y eso significa que su comercio está restringido al interior de los 180 países que forman parte de la Convención (CITES a, s/f // CITES b, s/f).
Tortuga caguama (Caretta caretta)
Categoría de riesgo: amenazada (EN).
Tortuga prieta (Chelonia mydas)
Categoría de riesgo: amenazada (EN).
Tortuga carey (Eretmochelys imbricata)
Categoría de riesgo: críticamente amenazada (CR).
Tortuga lora (Lepidochelys kempii)
Categoría de riesgo: críticamente amenazada (CR).
Tortuga golfina (Lepidochelys olivacea)
Categoría de riesgo: vulnerable (VU).
Tortuga Franca Oriental (Natator depressus)
Categoría de riesgo: datos insuficientes (DD), por lo que para asignarle una categoría específica en la Lista Roja de las Especies de la IUCN, se requiere recabar más información sobre esta especie.
Esta es una de las especies de tortugas menos conocidas de la Tierra; sólo anida en la costa norte de Australia.(IUCN MTSG a,).
Tortuga Laúd (Dermochelys coriacea)
Categoría de riesgo: vulnerable (VU).
¿Qué tan exactos son los datos globales sobre la categoría de riesgo de las tortugas marinas?
Es importante mencionar que el Grupo Especializado en las Tortugas Marinas de la IUCN (MTSG por sus siglas en inglés), ha recalcado que las listas globales únicas no permiten describir con exactitud el estado de conservación de las subpoblaciones de organismos con una amplia distribución y largos periodos de vida –la mayoría de las especies de tortugas de mar pueden llegar a vivir hasta 100 años– . Esto se debe a que pueden existir grandes variaciones en el estado de conservación de las subpoblaciones que habitan en las distintas regiones del planeta de los organismos con las características anteriormente mencionadas (IUCN MTSG d, s/f).
Por esta razón, el Grupo Especializado en las Tortugas Marinas de la IUCN publicó en 2013 una evaluación de la tortuga laúd donde por primera vez se presentaron listas con categorías de riesgo especificadas a nivel de subpoblaciones de una especie, en lugar de una lista global única.
Aunque la tortuga laúd se encuentra vulnerable (VU) a nivel global, estos estudios permitieron constatar diferencias importantes en el estado de sus poblaciones en distintas regiones del Océano Pacífico, Atlántico e Índico, y por ello representan un importante precedente para las evaluaciones de otras especies con largos ciclos de vida y que se distribuyen en amplias zonas de la Tierra como son: otras tortugas marinas, los tiburones, los mamíferos marinos y las aves marinas (IUCN MTSG d, s/f).
El estudio anteriormente mencionado, mostró que las subpoblaciones del este y oeste del Pacífico están Críticamente Amenazadas (CR); las del sureste Atlántico y del sureste del Océano Índico se catalogaron como de preocupación menor (LC), y fueron detectadas con datos deficientes (DD) las del noroeste del Océano Índico y el sureste del Atlántico.
Puedes ver el estudio regional de las tortugas laúd aquí.
Al incrementar la comprensión sobre el estado de conservación de las tortugas marinas, los estudios del Grupo Especializado en las Tortugas Marinas de la IUCN podrían resultar de gran utilidad para realizar planes de conservación más efectivos de esta clase de organismos.
Puesto que los datos de los expertos muestran que a nivel global la pérdida de la biodiversidad es muy elevada (IUCN SSC, s/f // Pimm S. L. et al., 2014), y los factores de riesgo que amenazan las especies a nivel mundial se están intensificando (Secretariado de la CDB, 2010), cada vez cobran más relevancia éstas y otras investigaciones capaces de arrojar datos importantes sobre las especies y su estado de conservación.
¿Cuáles son los principales riesgos para las tortugas marinas?
Las cinco principales amenazas para las tortugas marinas a nivel global de acuerdo con el Grupo Especializado en las Tortugas Marinas de la IUCN son:
1. Actividades pesqueras: una de las principales causas de pérdida de individuos de tortugas marinas a nivel mundial es su captura incidental a causa del uso de líneas largas, redes de enmalle, etc. El MTSG, la FAO y varios especialistas, han subrayado en diversas ocasiones la inmensa gravedad que tiene este elemento en el daño a las poblaciones de las tortugas marinas (Stokstad E., 2010 // FAO, s/f // IUCN MTSG b, s/f ).
2. Captura directa: los huevos, la carne de las tortugas marinas y sus caparazones suelen ser objeto de consumo humano alrededor del mundo. Las tortugas de mar suelen ser utilizadas como alimento, para producir aceites, cueros, etc.
3. Desarrollo costero: promueve la destrucción de su hábitat, incluyendo alteraciones en las costas, en el lecho marino, etc.
4. Contaminación y patógenos: la contaminación marina ocasionada por objetos y residuos plásticos, artefactos de pesca abandonados en el océano, productos derivados del petróleo y otros agentes contaminantes, pueden impactar a las tortugas marinas ya sea al ingerir o al quedarse atrapadas en esta clase de deshechos que llegan a los mares.
5. Calentamiento global: la pérdida de playas disponibles para el desove de las tortugas marinas será ocasionada por el calentamiento global, entre otras cuestiones.
Las tortugas que anidan en México
Seis de las siete tortugas marinas desovan en distintas regiones de las costas mexicanas (CONABIO d, s/f ). La Tortuga Franca Oriental (Natator depressus) –que anida sólo en Australia–, es la única tortuga marina que no puede ser hallada en nuestro país (IUCN MTSG a,).
Todas las especies de tortugas de mar que anidan en las playas mexicanas están protegidas por la NOM–059, bajo la categoría en peligro de extinción (P) (Diario Oficial, 2010).
De acuerdo con la CONABIO, los esfuerzos realizados para la conservación de las seis especies mexicanas de tortuga marina han dado resultados alentadores (CONABIO a, 2014).
CITES a, Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres. (s/f). Checklist of CITES Species. (Consulta, 20 Mayo de 2015).
CITES b, Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres. (s/f). Países Miembro. (Consulta, 20 Mayo de 2015).
CONABIO a, Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. (2014). Quinto Informe Nacional de México ante el Convenio sobre la Diversidad Biológica. CDB. CONABIO. México.
CONABIO c, Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. (s/f). Naturalista. (Consulta, 20 Mayo de 2015).
http://naturalista.conabio.gob.mx/taxa/39677-Dermochelys-coriacea
CONABIO d, Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. (s/f). Naturalista. Especies (Consulta, 20 Mayo de 2015).
http://conabio.inaturalist.org/pages/especies
IUCN MTSG e, IUCN SSC Marine Turtle Specialist Group. (s/f). Species. (Consulta, 20 Mayo de 2015).
IUCN SSC, International Union for Conservation of Nature, Species Survival Commission. (s/f). Species Extinction – The Facts. (Consulta, 20 Mayo de 2015).
Pimm S. L. et al. (2014). The biodiversity of species and their rates of extinction, distribution, and protection. Science. Vol. 344 no. 6187 DOI: 10.1126/science.1246752.
Secretariado de la CDB, Convenio Sobre la Diversidad Biológica. (2010). Perspectiva Mundial sobre la Biodiversidad 3. Montreal, Quebec, Canadá.
Se considera que actualmente los anfibios están sufriendo la peor crisis de extinción de toda su historia (Parra-Olea et al., 2014); de acuerdo con la Lista Roja de la IUCN, estos organismos son la clase de vertebrados más amenazados de la Tierra y cuentan con al menos una de cada tres especies en riesgo a nivel mundial (IUCN a, 2014).
Descubre a continuación cuál es la importancia ecológica de los anfibios, cuál es el estado de conservación de las especies de esta clase de organismos en México y en el mundo, y cómo el comercio de mascotas puede afectar de manera importante su conservación.
Importancia ecológica de los anfibios
Los anfibios, pueden ayudar a controlar el crecimiento de poblaciones de insectos, manteniendo con ello el equilibrio en los ecosistemas (Camacho, 2015).
Al mismo tiempo, por sus características biológicas, fisiológicas y ecológicas, son altamente sensibles a los cambios ambientales, y una disminución en sus poblaciones puede indicar que un ecosistema ha sido alterado; de manera que los anfibios pueden funcionar como indicadores de la calidad del hábitat(IUCN b, s/f. / Aguilar-López y Pineda, 2015).
¿Cuál es el nivel de riesgo de las especies de anfibios a nivel mundial?
Se considera que los anfibios están sufriendo la peor crisis de extinción de toda su historia, y su tasa de extinción supera a la de otros vertebrados (Parra-Olea et al., 2014).
De acuerdo con la IUCN, una de cada tres especies de anfibios se encuentra amenazada a nivel mundial (IUCN a, 2014).
Se tienen actualmente 6,260 especies de anfibios en la Lista Roja de la IUCN; de las cuales, 2,030 se encuentran amenazadas o extintas –38 están extintas (EX) y una extinta en vida silvestre (EW)–; para 1,533 especies no se cuenta con información suficiente para otorgarles una categoría de riesgo en la Lista Roja, y se piensa que un alto porcentaje de estas especies podrían estar amenazadas (IUCN c, s/f.).
Por otro lado, la IUCN menciona que hay 120 especies de anfibios probablemente extintas debido a que no han sido encontradas en el medio silvestre; antes de asignarles una categoría en la Lista Roja como extintas, estos organismos deberán ser primero buscados exhaustivamente por expertos (IUCN c, s/f.).
¿Cuál es el nivel de riesgo de las especies de anfibios en México?
El 43% de las especies de anfibios que habitan en México se encuentran amenazadas o críticamente amenazadas. México es el quinto país con mayor riqueza de anfibios en el mundo, y más de la mitad de los anfibios que habitan en su territorio sólo pueden ser hallados en esa parte del planeta (Parra-Olea et al., 2014).
Si consideramos que México es el quinto país con mayor riqueza de especies de anfibios en la Tierra, el dato anterior cobra aún más relevancia en un contexto internacional –se estima que de las 6,333 especies de anfibios que se tienen identificadas en el planeta, 376 habitan en México– (CONABIO b, s/f.).
Además, el 67% de las especies de anfibios que viven en nuestro país son endémicas y eso significa que sólo pueden ser halladas en nuestro territorio nacional (Parra-Olea et al., 2014). Si esas especies dejaran de existir en México, desaparecerían por completo del planeta y resulta prioritario conservarlas.
Sin embargo, la precariedad de la conservación de las especies de anfibios que sólo habitan en nuestro país se evidencia cuando los expertos señalan que al menos el 50% de las especies microendémicas* de México necesitan medidas urgentes de conservación (Parra-Olea et al., 2014). *Especies de distribución muy restringida y que sólo pueden ser halladas en una localidad específica del planeta.
Actualmente, hay en nuestro país 194 especies de anfibios protegidas por la NOM–059 (CONABIO a, 2014); lo que significa que su comercio debe ser regulado para evitar daños a sus poblaciones silvestres y evitar posibles extinciones.
Causas de extinción de los anfibios en México y en el mundo
A nivel mundial, las principales causas de extinción de anfibios son la pérdida del hábitat y enfermedades (IUCN a, 2014). A esto se suman otros factores como la contaminación, los incendios, el cambio climático, y la sobreexplotación (IUCN b, s/f.).
En el caso de México, los principales peligros para los anfibios son la destrucción o alteración profunda del hábitat original y la quitridiomicosis, enfermedad causada por el hongo Batrachochytrium dendrobatidis(Baena et al., 2008). A estos factores se suman la sobreexplotación, la introducción de especies exóticas, el cambio climático global, y las enfermedades infecciosas emergentes (Parra-Olea et al., 2014).
El comercio de anfibios, un factor de transmisión de enfermedades infecciosas entre estos organismos que puede dañar sus poblaciones
El comercio no regulado de anfibios está considerado como el mecanismo más importante de dispersión de especies invasoras y enfermedades infecciosas no nativas a nivel mundial –conocidas como EID–. Sin embargo, no se dispone actualmente de mecanismos que permitan evitar de manera efectiva que los anfibios comerciados a nivel internacional sean portadores de enfermedades (IUCN a, 2014).
Por lo anterior, existen altas probabilidades de que los anfibios que circulan en el mercado de mascotas afecten las poblaciones de anfibios de otras regiones, y se conviertan en transmisores potenciales de padecimientos infecciosos entre estos seres vivos al ser trasladados ya sea dentro de un mismo país o en otro (IUCN a, 2014).
Como ejemplo de esta problemática, podemos mencionar un caso analizado en la revista Science en 2014, donde se estipula que el traslado de salamandras asiáticas a Europa ocasionó en el viejo continente el surgimiento del hongo quítrido Batrachochytrium salamandrivorans, generándose con ello el declive de las poblaciones de salamandras europeas, como consecuencia del traslado de organismos dentro del mercado de mascotas (Martel et al., 2014).
De acuerdo con ese mismo artículo, a diferencia de las salamandras de otras partes del mundo, las salamandras asiáticas han desarrollado una resistencia a este patógeno, y como resultado de la globalización y la falta de bioseguridad, el hongo quítrido Batrachochytrium salamandrivorans pudo haber sido introducido a las poblaciones nativas europeas de anfibios, donde actualmente está ocasionando una pérdida en la biodiversidad (Martel et al., 2014).
En relación a esta situación, la Comisión de Supervivencia de Especies de Anfibios de la IUCN (SSC por sus siglas en inglés), el Grupo Especialista en Anfibios (ASG) y la Alianza por la Supervivencia de Anfibios (ASA), han mencionado que resulta de máxima importancia para la conservación de estos organismos, el implementar acciones a nivel mundial que eviten el esparcimiento de enfermedades de anfibios a causa de la comercialización (IUCN a, 2014).
Los anfibios y las enfermedades infecciosas en México
En el año 2000, el Consejo Técnico Consultivo Nacional de Sanidad Animal (CONASA), identificó 203 enfermedades infecciosas en anfibios, reptiles, y mamíferos de México; lo que revela el alto potencial que esta clase de enfermedades pueden tener para la biodiversidad en nuestro país (Secretariado de la CCA, 2005).
Fuentes:
Aguilar-López J.L., Pineda E. (2015). Diversidad y conservación de anfibios en Uxpanapa, Veracruz. Biodiversitas. CONABIO 119: 12-16.
Baena M.L., Halffter G. et al. (2008). Capítulo 10 Extinción de especies. Capital natural de México, Vol. I: Conocimiento actual de la biodiversidad (pp. 263-282). CONABIO. México.
CONABIO a. Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. (2014). Quinto Informe Nacional de México ante el Convenio sobre la Diversidad Biológica. CDB. CONABIO. México.
CONABIO b. Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. (s/f). Anfibios. Biodiversidad Mexicana. CONABIO. (Consulta, 5 Mayo de 2015).
IUCN c. International Union for Conservation of Nature. (s/f.). IUCN Red List Status. (Consulta, 5 Mayo de 2015).
Parra-Olea G. et al. (2014). Biodiversidad de anfibios en México. Revista Mexicana de Biodiversidad. Supl. 85: S460-S466. DOI: 10.7550/rmb.32027.
Secretariado de la CCA. Commission for Environmental Cooperation of North America. North American Wildlife Enforcement Group. (2005). Illegal Trade in Wildlife, A North American Perspective. Canadá.
Martel A. et al. (2014). Recent introduction of a chytrid fungus endangers Western Palearctic salamanders. Science. 346 (6209): 630-631. DOI: 10.1126/science.1258268.